martes, 16 de diciembre de 2008

Interna del PJ en San Miguel: De La Torre tiró en un día díez años de trabajo, por Adriana Barboza

San Miguel, Buenos Aires (Agencia Paco Urondo del Oeste) En las elecciones de octubre de 2007, otra distribución del poder, venía a suplantar al sistema piramidal carapintada. Las bases se ilusionaron con un modelo de amplia participación, articulado en redes horizontales de actores múltiples.Pero ésta ilusión duro poco. Unos más tarde, otros más temprano, veían como el cambio se desmoronaba y debajo de sus ruinas aparecía la vieja estructura, aquella misma que el militante creyó haber vencido.

Franco La Porta, siempre manifestó su interés en conducir el PJ local, Joaquín De La Torre siempre estuvo de acuerdo con esto. Hasta que repentinamente cambio de idea y se postuló para presidir el PJ. Lo único que lograba, era dividir las bases que lo habían llevado al triunfo y posibilitar que resucite el cadáver político de Aldo Rico.

La alianza La Porta – De La Torre, se rompió en Julio de 2008. De La Torre, firmo una especie de “pacto con el diablo”. El intendente creyó haber construido un nuevo eje de poder, en base a un supuesto acuerdo político con sus antiguos enemigos. Muchos decían que los zilocchistas (Óscar Zilocchi; ex intendente de San Miguel) iban a ocupar cargos relevantes en el Ejecutivo. Pero éste, no era un acuerdo político, sino un acuerdo económico donde lo único cierto eran las incertidumbres en que se recostaba nuestro débil intendente.

Sus “nuevos aliados” le decían que él no era gordo, que era muy elegante, que era el político en quien ellos confiaban y en quien se referenciaban. Nuestro gordo y desprolijo intendente se creyó la reencarnación de Perón. Con los oídos endulzados por las satánicas lenguas de sus “amigos” circunstanciales, Joaquín dijo que iba a presidir el PJ de San Miguel, contradiciendo sus propias y recientes palabras que afirmaban: “Franco va a ser el candidato de esta línea”.

Así como cenicienta pierde su calzado a las doce de la noche justo cuando termina el “hechizo” y su carruaje se convierte en calabaza. El intendente, el 30 de noviembre de 2008, deja de ser inteligente, rubio y de ojitos celestes. De La Torre había comprado una ilusión con plazo fijo y a su vencimiento volvió a ser gordo y desprolijo, por esta ilusión pasajera, por este hechizo del diablo, el intendente había hipotecado un proyecto de más de diez años de lucha.

Los devenidos amigos del intendente jugaron para el carapintada Rico, De la Torre financiaba el aparato enemigo.

Aldo Rico, ganó con el 36%; Joaquín De La Torre, salió segundo con el 34% y Franco La Porta alcanzó el 30%. Si se suman los votos de Franco y de Joaquín, aquella “vieja” alianza, doblaba a Rico.

Divide y Reinaras”, quien era un muerto político supo dividir. Nuestro intendente “compró” pescado podrido. Quizás hoy lo entienda... (Agencia Paco Urondo del Oeste)

1 comentario:

  1. Paciencia Cumpas...
    Estos traspiés nos sirven para saber quién está por la Patria y el Pueblo y quién por puras apetencias personales.
    ¡A no desesperar, que el futuro es nuestro!
    Excelente el blog; ojalá se multiplique a todo lo largo y ancho del país para romper con la trampa mediática del sistema.
    ¡Un fuerte abrazo!

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